Andanzas por el páramo

miércoles, mayo 04, 2016

Monfragüe 2016

21 de Abril de 2016


Hace un par de semanas acudí a la cita anual que tengo con Monfragüe cada mes de Abril desde el año 1995 .Algún año también me he acercado en Otoño, y en invierno para observar las Grullas que por allí deciden quedarse.
En ninguno de estos 21 años me ha defraudado, a pesar del tiempo desapacible en algunas ocasiones o por la acumulación de visitantes en otras.
El monfragüismo engancha y ya no te suelta.


Salí sobre las 5.30 de la mañana de mi casa, con algo de lluvia los primeros kilómetros, pero luego la silueta de la luna llena me fue acompañando entre la provincia de Valladolid y Salamanca.
La nieve se dejaba ver en las montañas a la altura de Bejar y entre jirones de niebla y con una temperatura de unos 3ºC, entré en la provincia de Caceres.
Da gusto ver esta zona de Extremadura de un verde "subido" debido a las lluvias invernales y de principio de primavera.
Entré en el parque por la zona de la Herguijuela, ya que mi intención era estar en la Portilla del Tietar con las primeras luces y si era posible en soledad ( todo un lujo)
La mañana estaba fresca y gris, el agua era la protagonista allá por donde mirases. Yo nunca había visto esta zona con esta vegetación.


Entre los alcornocales, salieron a mitad de la carretera un par de zorrillos que al ver mi proximidad, volvieron a su zona y estuvieron jugando un buen rato.
Llegué a la Portilla del Tiétar..,no había nadie. El silencio era roto por los pequeños regatos de agua que asomaban entre la vegetación y por el incansable canto, tanto del Chochín como del Ruiseñor.
Los Buitres estaban completamente empapados por la lluvia caída por la noche y estaban intentado secarse al tiempo que protegían a sus pollos.


El Aguila Imperial, en un posadero habitual cercano al nido que ocupaba su pareja, se entretenía también en el cuidado de su plumaje.
En la hora que estuve allí, solamente pasaron un par de vehículos que no pararon y siguieron su camino.
Antes de irme, un Alimoche llegó volando bajo y se poso en el roquedo frente a mí a ver pasar la mañana durante un rato.
A partir de aquí, ya seguiría el ritual acostumbrado de observaciones y visitas a determinadas zonas del Parque, durante los dos días siguientes.


Buitre Leonado, Buitre Negro, Alimoche, Aguila Calzada, Aguila Culebrera, Aguila Perdicera, Milano Negro, Milano Real, Cernícalo Vulgar, Busardo Ratonero, Aguilucho Cenizo.. y en total unas 70 especies, que me hicieron disfrutar de lo lindo y de las que subo algunas imágenes.



Por supuesto, Rabilargos, Abejarucos, Alcaudón común, Alcaudón Real, Golondrina Daúrica, Golodrina común, Collalba Gris..



Sin faltar el canto del Cuco o de la Abubilla.


La Dehesa se mostraba en todo su esplendor y nos mostraba a sus habitantes en la mejor época del año, cuando más algarabía hay en el monte.
Y por supuesto no me olvido de mi ave favorita y una de las muchas razones por las que me acerco al Monfragüe: la Cigüeña Negra.


Que ya están atareadas en que nuevos ejemplares vuelen por nuestra geografía.
Nos vemos..

1 Comments:

Blogger Ars Natura said...

Qué maravilla de primavera extremeña!

Los colores del abejaruco de ensueño.

Hace tiempo que eres ya un experto en Monfragüe Pedro!

Saludos desde el norte.

9:42 p. m.  

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