Extremadura..
6 y 7 de Noviembre de 2010

Y este fin de semana se habían conjurado todos los astros para que así fuera: el primer fin de semana completo que descansaba desde hace 3 meses, y que el tiempo por el norte no daba muchas garantías, no me hicieron dudar. ¡ a tierras extemeñas!

Primera parada en el Valle de Ambroz, Hervás y su entorno era un festival de colores: verdes, amarillos, ocres. etc...
Pasear por los castañares cercanos a la población y enfilar el " puerto de Honduras" subiendo poco a poco hasta dominar el valle es un auténtico placer en esta mañana de otoño que parecía primaveral. Escuchar el sonido de las castañas cuando caen del arbol, y el incesante caer de las hojas, acompañado por el rumor de un torrente y el canto del Petirrojo..
La mañana está para " degustarla" lentamente y cualquier escusa es buena para la parada: un mirador sobre el valle, el vuelo de un Milano Real, o la charla amable con un pastor de cabras en el monte.
Seguimos adelante y después de la parada para comer, nos dirigimos a Monfragüe.
La primera vez que vengo en esta época del año, y es por eso que me falta algo, quizás la Cigüeñas Negras, el vuelo de la Culebrera, o el ir y venir de Abejarucos o Golondrinas.

Los que no faltan a la cita son los Buitres Leonados con sus pasadas constantes y el sonido que emite el viento cuando pasa por las plumas de sus alas extendidas.
De vez en cuando un majestuoso Buitre Negro hace acto de presencia y las miradas se dirigen a él, se pierden en su vuelo.
Lugares conocidos, algún encuentro casual con personas conocidas que disfrutan igual que tú y como siempre el asombro de las personas que por vez primera se acercan a este rincón extremeño.

Durante toda la tarde pudimos observar varios grupos de ciervas con cervatillos jóvenes por todo el parque, como los de la foto de la entrada.
Y no solo de aves vivimos los " pajareros", es por eso que en la mañana siguiente, disfrutamos de lo lindo en un curso de agua cercano de las idas y venidas de dos ejemplares de Nutria .

El adulto enseñaba a pescar al joven y cuando " pillaba" algun pez se lo daba para que lo comiese.
No hace falta decir que la hora que estuvimos disfrutando de esta pareja fué una de las más intensas que yo he vivido por estas tierras.



Y un ejemplar de Espátula común se dejó ver también por allí.

Dos días disfrutando hasta el último momento de luz de lo que la zona nos ofrecía, con un clima muy agradable, un colorido fantástico y unas luces para no perdérselas.

Pero la última despedida fué a la salida del parque cuando el trompeteo característico de un bando de Grullas en formación nos hacía levantar la mirada hacia arriba viendo como pasaban por encima nuestro a no mucha altura con las últimas luces de la tarde.
Volveremos.
Nos vemos..
2 Comments:
Vaya envidia Pedro, por aqui no se veia ni a 100 metros y alli, ese sol, esas nutrias!
A ver si te vemos por las reuniones y nos pones los dientes largos. Un saludo!
Hola Pedro, las tomas de las Nutrias pues te imaginas la envidia que generas...A mí Extremadura me parece la región más bonita de España, es todo tan genuino, tan valioso!
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