Andanzas por el páramo

jueves, septiembre 15, 2011

Amanecer en la Culebra..

13 de Septiembre 2011

Con la edad uno cree que las pequeñas locuras van a ir desapareciendo y la cordura va a instalarse en nosotros, pero parece ser que eso no es del todo cierto.
Un día de descanso entre semana y en vez de quedarme en la cama, decido que me gustaría estar en el monte cuando amanezca. Y así es..
Cuando las primeras luces aparecen por el horizonte, me encuentro a la altura del embalse de Valparaiso en una fría mañana de Septiembre y con una ligera capa de niebla a ras de agua.

El silencio es el protagonista, y decido esperar en mitad de una pista en medio de la Sierra de la Culebra a que el sol despunte tras una pequeña loma.
El frío se deja notar y la fina nube de niebla parece que se va a meter dentro de mí.., el olor del monte en esta primera hora de la mañana es intenso . No muy lejos de donde me encuentro escucho los primeros sonidos de la mañana, dos ciervos intercambian sus poderosas voces..
Nada más.., un Aguilucho Pálido viene volando bajo a donde me encuentro y al descubrirme, decide dar un rodeo y continuar su camino.

Las luces van ganando camino a las sombras y la niebla empieza a disiparse en el momento en que el sol gana terreno.., el frío desaparece también, mientras avanzo con todo el equipo a cuestas por una pista forestal.
Numerosos los Papamoscas Cerrojillos que encuentro a lo largo del camino al igual que abundantes son las Currucas rabilargas, a las que veo posarse en los arbustos pero siempre escondiéndose en ellos.
Encuentro también unos excrementos de Lobo en mitad de la pista.
Cuando llevo andados un par de kilómetros un guarda forestal pasa con el todo terreno por mi lado, me saluda y sigue camino.
Mi objetivo es observar a los ciervos en un lugar conocido para mí desde hace unos años.

Tras otra media hora de caminata llego al lugar que buscaba y donde precisamente está el guarda que había visto antes, me indica con el teles a dos machos que andan berreando por la zona.
Es lo que buscaba. Se mueven juntos, sin intención de pelear entre ellos y responden indistintamente al bramido de otro macho que anda un poco más alejado, pero al que no llego a localizar.

Disfruto un buen rato con esta pareja, con una cornamenta muy guapa y que a veces desparecen entre la vegetación y solamente te puedes guiar por las puntas de la cornamenta que son lo único que no desaparecen entre el follaje.
Parece ser que hay más gente en busca de estos ejemplares y no precisamente para fotografiarles u observarles.
Por la emisora de la guardería se solicita información sobre la localización de estos ejemplares, ya que parece ser que en otras zonas ya han dejado de berrear y no los pueden localizar y debe haber un par de cazadores por la zona en busca de su presa.
Al final parece ser que uno de ellos en compañía de un guarda se va a acercar a la zona donde me encuentro.
Decido marcharme, hay cosas de que no comparto, aunque respete, y después de haber disfrutado del espectáculo de la berrea en esta madrugada de la Sierra de la Culebra, no me apetece ser espectador, de como se rompe esta magia.

Decido volver por la Sierra, por Las Ferreras de arriba y de abajo, entre bosques de castaños y robles.
Y tras pasar por Tábara , llegar a la seca Villafáfila.
A destacar la gran cantidad de Petirrojos, Papamoscas Gris y Cerrojillo, más abundante el primero y algún grupo tardío de Golondrina común.

En Villafáfila mucho paso de Collalba Gris, como ésta de la imagen de arriba que de tanto mirarme a mí, no se percataba del " misil" que le venía por su izquierda, je je..

Y no mucho más reseñable que contar.
Que uno hace determinadas locuras para buscarse " momentos " que uno sueña de vez en cuando y que quizás no se puedan contabilizar economicamente.
Pero , ¿ quien y como valoramos un amanecer en el monte escuchando la berrea el ciervo? o sentir el primer frió de la mañana mientras va apareciendo el sol
Dificilmente , pero quedan ahí y nos dan la vida y las ganas de seguir buscando.


Para ser feliz, quizás solo baste eso, o contemplar desde tu charca como pasan las estaciones y si puede ser un buen bocado de insecto, como esperará esta rana.
Nos vemos..

4 Comments:

Blogger Amer said...

Hola Pedro,

Enhorabuena por tu blog, gran trabajo el que estás haciendo.

Normalmente subo al norte, pero este año estaba pensando en acercarme a la sierra de la Culebra a la berrea. Pensé que apenas habría a estas alturas teniendo en cuenta cómo viene este año el el tiempo de raro, pero por lo que comentas hace 10 días ya había ciervos berreando por allí, cosa que me sorprende. Supongo que no debería demorar mi visita mucho más...

Me puedes recomendar alguna zona en concreto para la berrea? Por lo que veo, el triángulo entre Otero de Bodas y Ferreras de arriba y abajo sería el área buena, pero hablamos de un espacio muy grande... Soy más de meterme en faena y caminar intentando acercarme que de quedarme en algún prado escuchando...

Gracias!

12:53 p. m.  
Blogger Pedro Decimavilla said...

Amer, gracias por tu comentario, si me das tu direccion de correo, te doy datos de un buena zona para realizar observaciones de ciervos
SAludos
Pedro

2:00 p. m.  
Blogger Jesús Del Valle said...

Bellas fotos de La Culebra, la has captado perfectamente. Estuve allí y es así, enorme, horizontal, silenciosa,coníferas, sueños y señales de lobo por doquier,Tabara, etc,gracias por revivirme recuerdos.

11:25 p. m.  
Blogger Amer said...

Hola de nuevo!

Te mandé un e-mail al que aparece en tu perfil.

Gracias!

9:30 a. m.  

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