Andanzas por el páramo

sábado, noviembre 12, 2011

Entre soles y nieblas..

8 de Noviembre de 2011

Camino de Villafáfila, a primera hora de la mañana, el sol alternaba con insistentes bancos de niebla.
A mi llegada, parecía que las nieblas habían desaparecido y el sol se mostraba majestuoso en el horizonte.
Varios grupos de Avutardas se dejaban observar relativamente cerca, y los Milanos Reales, en gran número, planeaban por toda la zona.
Caminos muy embarrados a causa de las últimas lluvias, pero el agua escasa en toda la reserva, con la mayor parte de las lagunas secas.
Prometía una mañana espléndida, pero viniendo del oeste una franja de nubes algo sospechosa que no me acababan de gustar, al final la luz despareció y todo quedo envuelto en un manto de niebla.


Las siluetas comenzaron a tomar formas extrañas y la observación dejaba paso a la imaginación y el oído se agudizaba en busca de lo que el ojo no encontraba.
A los gansos se le oía y se intuían cercanos. Un Ratonero se cernía una y otra vez cerca de mi posición imitando a los cernícalos pero desplegando mayor poderío.

Los Milanos Reales volaban bajo, intentado sorprender entre la niebla, y a veces eran ellos los sorprendidos.
Gran número de Milanos Reales por la reserva. Algún que oto Aguilucho Lagunero y un macho de Aguilucho Pálido.
Sobre las 11:30 de la mañana, la niebla fue levantando poco a poco y ya el campo de visión comenzaba a ampliarse y con ello las observaciones.

Cerca el puente romano, en uno de los pocos sitios con agua de la reserva, la concentración de aves era grande. Varios cientos de ansares y azulones, junto con algún grupo de Avefrías y Lavanderas blancas.
También decidieron pasar por allí. un grupito de unas diez Perdices.
Era un buen sitio en el que esperar que distintos grupos de Gansos hicieran su aparición volando hacia esta zona y aterrizando a escasos metros.

En formaciones más o menos coordinadas y alertando de su presencia iban llegando poco a poco. Recortaban sus siluetas en el cielo que comenzaba de nuevo a ser azul y el espectáculo se llenaba de colorido y de sonido.

Un año más ,el sonido inconfundible de los Gansos, de los primeros que llegan a estas tierras, aún escasas de agua, pero siempre a la espera de acogerles una vez más...
Esperemos que las próximas lluvias sean abundantes y las lagunas vayan cobrando vida poco a poco.

Las Grullas también se dejaron ver, aunque algo lejanas para el observador..
Una agradable mañana por tierras zamoranas.
Nos vemos..

1 Comments:

Blogger Ojolince y Sra. said...

Bonita mañana por tierras zamoranas que comienzan poco a poco a recuperar los pobladores propios del invierno.
Leyéndote dan ganas de que éste llegue.
Un saludo desde Pucela.

1:12 p. m.  

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